
Parece que hubiese sido hace tiempo. Mucho tiempo. Pero no: ha pasado solamente un año desde que Teleradio Donoso lanzó su primer disco (Gran Santiago). Un año desde que -gracias al single “Pitica”- entraron en las radios y obtuvieran una buena y amplia difusión en los medios nacionales (obra, hay que decirlo, en parte de su manager Carlos Fonseca).
Y obviamente que el detalle de lo poco que ha pasado entre disco y disco, no es gratuito. Porque Bailar y Llorar –la nueva obra de los Teleradio- no se parece mucho a su antecesor. Si antes los referentes eran The Strokes, Electric Light Orchestra y Wilco, ahora los links van por el lado soul-funk. Y no cuesta nada darse cuenta de eso: escúchese los primeros segundos de “Bailar y llorar” (canción que abre el disco y segundo sencillo) para asimilar el cambio en el sonido. O nótese ese bajo que serpentea y destaca en las canciones “2, 3, 4, 5, 6” y “Amar en el campo” . Claro, por ahí se perciben a los Jackson 5; los Rolling Stones en versión “Miss you”; o incluso The Clash en su estado más pachanguero tipo “The Magnificent Seven”.
Como sea: las mencionadas “Bailar y llorar”, “Amar en el campo” y “2, 3, 4, 5, 6” son –tal vez- las mejores canciones del disco. Un disco que se divide en dos partes; la bailable (en la cual están los tres temas aludidos arriba) y otra sección, digamos, “llorable”. O sea, más piola. Y en versión romanticona. La cual es un buen descanso o contraparte para lo que fue la primera mitad. Por ahí pasan: “Las niñas de la cuadra”, “Granada”, “Sed de mal” (que a ratos parece un lado B de Javiera Mena) y la notable “Cuando salga el sol vas a ser un recuerdo” para mecer la balanza hacia el lado melancólico de los Teleradio Donoso.
Producido por el mismo Alex Anwandter (guitarrista, vocalista, compositor de casi todas las canciones y quien, ha confesado en entrevistas, se tuvo que tomar un descanso por el estrés post-disco), Bailar y llorar es de lo mejor que ha salido en el año en música chilena.
Si eres de los que te pareció Gran Santiago como un refrito de varios referentes, tal vez es hora de que le des una oportunidad a Bailar y Llorar. En especial si eres un oyente asiduo a la música de raíz negra (llámese funky, soul o rhythm and blues).
Por eso –y sacando cuentas- lo que más queda grabado en las primeras escuchadas son justamente los cinco primeros temas. Esas canciones bailables que invitan a los movimientos pélvicos tipo Fiebre de sábado por la noche y donde muchos no reconocerán a los Teleradio Donoso versión 2007.
Si el primer disco de Anwandter y compañía será recordado como su ingreso al rock; el segundo quedará en la memoria musical como la arremetida de la banda en las pistas de baile. Lo cual, por supuesto, les ha resultado bastante bien.
A ver, entonces, cuál es su próximo paso.
super buena “PITILLA”